La única forma de “protegerse” en esta nueva forma de hacer negocios es la Ley de Derechos de Autor, la cual les da a los usuarios una “seguridad ficticia”, pero la única realidad es que no existe tal seguridad ante tantos actos fraudulentos y mucho menos sin tener una leyes que garanticen una sanción adecuada para estos.
Se habrán reformado ciertos artículos de diversas leyes pero la realidad es otra nos encontramos muy atrasados en la legislación de comercio electrónico a comparación de otros países como son Estados Unidos y países de la Unión Europea.